miércoles, 13 de enero de 2010

Desayuné en casa,
me puse el jersey blanco
y fui hacia allí
Al salir pisé un charco

Era un día grande y azul,
lleno de sonrisas sin prisas
Se escapó el autobús

Fui paseando disfrutando del camino.
Tranquilamente tranquilo.

Al llegar tropecé al entrar.
Y nada.
No estabas.

No hay comentarios: