jueves, 4 de marzo de 2010

Venganza

La sangre sobre la nieve es más roja, pero hace que se derrita antes. Debe ser por el calor, pensó Alfredo cuando la tocó con su mano izquierda. En la derecha todavía tenía el arma con el que había matado a Joaquín; y Joaquín, aún tenía los ojos abiertos, con la mirada perdida, como si sólo se hubiera quedado un rato reflexionando, tumbado sobre la nieve. Sobre la nieve tampoco se puede dejar una huella, pensó cuando se dio cuenta de que la había tocado sin el guante puesto, se derretirá con el primer sol, como las huellas del corazón, que, al final, también se derriten cuando sale el sol; o como el impacto que produce matar, que también se evapora con el calor. Pero no como la sensación agridulce de la venganza. Ésta, como la sangre sobre la nieve, es más roja.

2 comentarios:

palintropo dijo...

El puto ponchi y esa cosa que tiene de no poder decirle que no. eh Mítico?

Carlos dijo...

Es nuestro Álex de la Iglesia particular...